Añoro mi región, anhelo regresar

Balmore Compromiso de paz

Añoro mi región, anhelo regresar

Balmore, un compromiso con la paz

Hoy conoceremos la historia de Alfonso Méndez, el colectivo de firmantes de paz le conoce así, su nombre legal tal como consta en su cedula, pero en realidad su nombre de pila es Germán Camacho Samudio, nombre que por los avatares de huirle a las violencias vividas desde niño, no aparece en los registros, y que fue el nombre que le pusieron sus padres recuerda con cariño. En la región del nordeste antioqueño y sur de Bolívar fue conocido como “Balmore”, el ultimo comandante del histórico cuarto frente, estructura que representó el despliegue de las FARC-EP en el magdalena medio y que le permitió a la antigua guerrilla tener presencia nacional.

Alfonso, Germán o Balmore, es otro campesino victima de la violencia política, con sus padres huyó de Yacopí Cundinamarca para salvaguardar sus vidas a inicios de los años ochenta, su pecado fue ser campesinos comunistas, miembros de la Unión nacional de oposición, en un territorio que a sangre y fuego despojo el ya presente paramilitarismo.

Su familia encontró refugio en la ruralidad del municipio de Remedios, Nordeste Antioqueño, donde miles arribaron con la esperanza de tener un pedazo de tierra donde construir sus sueños, pero la violencia los persiguió con saña, castigaron a las comunidades por haber impulsado una propuesta política alternativa, su padre, Don Lorenzo Camacho había sido elegido concejal por la Unión patriótica, y vino la orgia de terror contra esta formación política, que obligó de nuevo a las familias a refugiarse en el corazón de la selva del magdalena medio, allí, como Alfonso lo recuerda,

me tocó irme a la guerrilla

El era secretario de la junta de acción comunal y su sueño era ser promotor de salud, aspiración que trunco la tormenta de violencia que sin tregua perseguía a su familia.

Balmore Compromiso de paz

En las antiguas FARC no dejó de desarrollar lo que el cataloga como trabajo social, en tareas de organización que cumplió con ahínco desde su incorporación en la guerrilla campesina. Corría el año 1989, y el recién ingresado a la organización insurgente se encaminó a la Uribe, donde conoció a los emblemáticos jefes guerrilleros Jacobo y Manuel, realizó cursos de comunicaciones y se formo como el lo llama, UN guerrillero integral, con alegría recuerda los campamentos en La Uribe, del pueblito y el hueco, donde se forjo como luchador revolucionario, afirma.

Desde el primer momento abrazó el acuerdo de paz, era la lucha de la comunidad, la búsqueda de la paz con justicia social afirma con emoción en sus ojos el curtido exguerrillero. Es así como el antiguo Balmore, asume las tareas para implementar el acuerdo, primero en el equipo que impulsaba la sustitución de cultivos de uso ilícito dándole forma en el territorio al PNIS, tarea que acompasaba con sus estudios logrando validar su bachillerato. Posteriormente y por pedido de su comunidad fue candidato al concejo de Cantagallo en el sur de Bolívar, y luego de la experiencia en la participación política se incorpora a la CSIVI y después en las tareas, obras y acciones de contenido reparador en el marco de la justicia transicional.

Alfonso sueña con la paz y el retorno

Así fue como buscó implementar un proyecto productivo en su región, pero los enemigos de la paz lo obligaron a desplazarse de nuevo, después del asesinato de su amigo y referente del PNIS, Mario Morales, en medio de la matanza de firmantes de paz producto de la desidia del gobierno por implementar los acuerdos y de la perversa lógica de la guerra. Pero el insiste y persiste, como ha sido su vida, con ser un constructor de paz, hoy preside la corporación arando la paz, impulsa la iniciativa de viveros para reforestar las regiones afectadas por el conflicto.

Añoro mi región, anhelo regresar, el único camino de reivindicar la histórica lucha de hombres y mujeres como mis padres, campesinos que solo han poseído la dignidad, es seguir empujando la construcción de la paz, sin desfallecer

Nos dice con una picara sonrisa en su rostro este hombre que a todas luces esta comprometido con el futuro. Se afilió a la Asociación campesina del valle del rio cimitarra, y desde allí es un promotor de paz, además rehízo su proyecto productivo y trabaja en las tareas definidas por el partido y la corporación CNR de la que hace parte.