Joseil Duran y su convicción de paz

Joseil Duran y su convicción de paz

Joseil Duran y su convicción de paz

Joseil Durán se destaca en las actividades realizadas por el colectivo en proceso de reincorporación del antiguo bloque del Magdalena Medio, no solo porque ejecuta las mismas tareas que sus compañeros, también, desarrolla con gran habilidad las labores en el campo y las propias en el marco de la realización de trabajos, obras y acciones reparadoras como dicta el compromiso de los firmantes de paz con la justicia transicional. Él mezcla cemento, pinta fachadas de escuelas, abre trochas para construir caminos comunitarios, esto no seria algo especial para cualquier hombre o mujer que asume con disciplina y motivación sus tareas diarias, lo realmente destacable de su caso que la falta de una de sus extremidades superiores perdida en la guerra no es impedimento para superarse día a día y llevar a cabo las actividades encomendadas.

Ingresó a las FARC-EP en el año 2000, al frente 33, allí, tomo el nombre de Enrique Beltrán, fueron 16 años en la resistencia armada hasta la firma del acuerdo. Desde entonces asumió con liderazgo y convicción las tareas de la reincorporación, donde inicio su trasegar como activista de paz vinculado al mecanismo tripartito de verificación.

Posteriormente Joselín fue delegado al Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de uso Ilícitos (PNIS) en el equipo de monitoreo de 5 municipios del sur de Bolívar: Santa rosa, Simití, Morales, Arenal y Monte Cristo, hasta que el gobierno anterior desarticulo esta instancia, pero esto no impidió que siguiera trabajando por la reincorporación y articulación de las luchas sociales en los territorios del sur de Bolívar.

Después del asesinato del Camarada Mario Morales se vio en la obligación de abandonar el territorio, sigue comprometido con ASOVISBOL, Asociación de Vivienda Agraria y Ambiental del Sur de Bolívar, de la que es actualmente vicepresidente. Hoy es integrante de la Mesa Técnica Nacional del Proyecto de Recolección de Información sobre campos minados en Colombia que dejaron las extintas FARC, actividad contemplada en el Acuerdo Final de Paz.

Joseil, en clave a su convicción de que la guerra no es el camino, se está formando en todo lo concerniente a riesgo de minas para trabajar con las comunidades y de esta manera prevenir y evitar accidentes o muerte por esos artefactos. En la actualidad vive en la ciudad de Bucaramanga, donde desarrolla su proyecto de reincorporación económica, Joseil destaca el apoyo del colectivo de firmantes en la región, su familia y su esposa.

Ellos (su familia) son mi palanca para seguir trabajando por fortalecer los tejidos sociales en todo el territorio Nacional y así construir el cambio, la paz y la reconciliación.

Afirma él con alegría, un hombre al que las marcas de la guerra no le quitaron nunca su decisión y convicciones por construir una Colombia donde quepamos todos y todas.